Pasado, Presente y Futuro del Concepto Hyperloop

El doce de julio de 2012, Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, menciona por primera vez una palabra: Hyperloop. Detrás de este nombre hay una idea: construir un modo de transporte de tren en tubos al vacío. Supondría, por primera vez, contar con un transporte que sería la mezcla perfecta entre un tren de alta velocidad y uno de los aviones más potentes, todo ello a 1.200 km/h. Un ejemplo: un trayecto entre Madrid y Barcelona llevaría apenas media hora.

Hyperloop es un modo de transporte de pasajeros y/o carga basado en un diseño de tren en tubos al vacío, usando un formato de código libre. A partir del tren al vacío de Robert Goddard, un Hyperloop es un tubo o sistema de tubos sellados, a través de los cuales un objeto puede viajar sin resistencia al aire o a la fricción, transportando personas u objetos a alta velocidad, reduciendo drásticamente los tiempos de viajes en distancias de medio alcance.

Obviamente, el concepto no es nuevo. Las ideas de Goddard son de 1.910 y las patentes derivadas de 1.945

El concepto Alpha de Hyperloop de Elon Musk se publicó por primera vez en agosto de 2013, proponiendo y examinando una ruta que va desde la región de Los Ángeles hasta el Área de la Bahía de San Francisco, siguiendo aproximadamente la autopista de la Interestatal 5. El sistema Hyperloop propulsaría a los pasajeros a lo largo de la ruta de 560 kilómetros a una velocidad de 1.200  km/h, en 35 minutos, que es considerablemente más rápido que los tiempos actuales de viajes en tren o avión.

La tecnología de Hyperloop ha sido pensada bajo el concepto de hardware libre por Elon Musk y SpaceX, animando a colaborar a otros equipos y empresas. No obstante, algunos expertos son muy escépticos, diciendo que las propuestas pasan por alto los gastos y los riesgos de desarrollar la tecnología y que la idea es “irrealizable”.

La construcción de un prototipo a escala real, con una vía de 8 kilómetros comenzó en 2016. Además, fueron presentadas las maquetas de las cápsulas en una competición de diseño para un recorrido de un kilómetro y seiscientos metros, la pista de prueba fue construida en Nevada y las primeras pruebas del modelo a escala se realizaron en mayo de 2016.

En Noviembre de 2.020 se ha realizado la primera prueba de transporte hipersónico con dos pasajeros, Josh Giegel, cofundador y director de tecnología de Hyperloop y Sara Luchian, directora de Passenger Experience. La prueba de fuego del Virgin Hyperloop con personas a bordo ha sido en una versión para dos personas de la cápsula XP-2 —diseñada para albergar a 28— que ha recorrido un tubo de 500 metros en el desierto de Nevada (Estados Unidos). Lo ha hecho con aceleración de 0 a 160 kilómetros por hora, muy por debajo de los 1.200 por hora que promete alcanzar el que está llamado a ser el tren del futuro.

La implantación de Hyperloop maneja cuatro escenarios posibles para 2030:

  • El escenario más favorable supone que en 2020 empezaron a colaborar los desarrolladores de Hyperloop, las empresas asociadas y los centros de investigación, con lo que esta infraestructura, que ya alcanza los 1.000 km/h, es totalmente segura. Además, para trayectos de entre 300 y 1.200 km es más barata y eficiente que un avión. Por último, todos los países desarrollados han elaborado legislaciones comunes favorables a la implantación y uso de este medio de transporte. El Hyperlopp es una realidad total en los países desarrollados
  • En el segundo escenario, los excesivos costes de desarrollo del Hyperloop han hecho que exista tan solo un pequeño grupo de instalaciones en el planeta, siempre ligados a países que no tenían previamente infraestructura de Tren de Alta Velocidad, y que desde la iniciativa pública, han optado por esta opción. En cambio, las empresas privadas inicialmente interesadas, se han echado atrás por sus enormes costes de desarrollo
  • En el tercer escenario, Hyperloop ha conseguido una velocidad de 600 km/h en fases de ensayo, pero para garantizar el confort y seguridad de los pasajeros y la carga transportada, la regulación no permite operar a más de 300 km/h, realizando trayectos de duración similares a los del tren de alta velocidad. Sin embargo, gracias a que los costes de construcción y operación son inferiores a otros trenes de altas velocidad, hacen que el precio del billete sea moderadamente inferior.
  • En el cuarto escenario, el proyecto de Hyperloop fue prometedor, pero los avances tecnológicos no fueron los esperados. Eso hizo que los inversores privados no quisieran apostar por el proyecto y que los gobiernos no promoviesen cambios legislativos. Al final Hyperloop compite con el transporte tradicional en eficiencia, pero no en precio de mercado, ni en costes ni en seguridad. En este escenario, por tanto, pensar en Hyperloop como alternativa viable es una absoluta quimera.